Gente de avería



Club Excursionistas

Cuentan los que tienen memoria, como Carlos Cutaia, el extraordinario tecladista de Pescado Rabioso y La Máquina de Hacer Pájaros, que en los salones bailables de Excursionistas se alternaba a fines de los 60 el tango con el rock.

“Yo andaba por Juramento y Migueletes, esa zona –recordó Cutaia en una nota con Página 12–. Más hacia el Bajo, pasando Migueletes, era medio peligroso: pululaba gente de avería. En Excursionistas escuchaba rock and roll; en otro salón del club se bailaba tango. Cuando soplaba viento del río, el tango se mezclaba con el rock”.

Cutaia vivía en Bajo Belgrano, cerca del colegio de Spinetta, y era hijo de un violinista de tango que marcó su carácter entre vanguardista y popular, entre el Instituto Di Tella y el rocanrol. Algo tuvo que ver eso con una de sus creaciones más perfectas: el riff del comienzo de “Post crucifixión”, de Pescado.